Ojo por ojo

lunes, agosto 18


Queridos amigos virtuales,

Cerré la verja de la mansión y me metí en el taxi. Tenía cita con mi integridad en la clínica de Michael. Como aún temía que los hermanos me estuvieran vigilando, no podía salir de casa tal cual, así que volví a usar mi poder camaleónico y me transformé en una elegante ejecutiva con alma de Chanel. Usé traje negro y maletín, y gafas sin graduar para camuflar mis bellas facciones con ayuda de un cambio radical de maquillaje. Lo que más me costó fue dejarme el pelo recogido al descubierto, sin pamela que me protegiera, porque cuando lo recordaba las medias me temblaban. Para terminar, en vez de llamar a una limusina llamé a la taxista que tan bien me había servido el día en que tuve que escapar de la clínica de Michael y rescatar a Christopher. Estaba a punto de indicarle que arrancara cuando mi móvil se puso a cantar.

—Hola Pamela, soy Christopher —anunció secamente, como invocado por el pensamiento de antes—. Sólo llamaba para informarte de que pensaba tomarme dos semanas libres más. Me he dado cuenta de que me hacían falta unas merecidas vacaciones de verano. Hace años que no me tomo un mes entero —terminó. El tono con que pronunciaba las palabras era frío y contundente, denotando que no admitía réplica al respecto. No era una petición.
—Muy bien —contesté con la misma sequedad—, nos vemos a tu vuelta.

Y colgué el teléfono sin esperar respuesta por su parte. Con su tono ya había dejado claro que no hacía falta. Ni siquiera me enfadé por tamaña impertinencia, no me dio tiempo, porque cuando estaba guardando el teléfono un motorista aparcó delante de mi casa.

¡Era James! No tuve tiempo para pensar. Una corriente eléctrica impulsó mi cuerpo hacia delante y lo situó entre los asientos delanteros y traseros del coche para que no pudiera verme. Desde luego, queridos, no era una posición muy glamourosa para una dama como yo, pero debéis comprender que una mujer en apuros tenía que hacer lo que tenía que hacer.

—Johanna, por favor, no se mueva y compórtese como si el coche estuviera vacío —insté a la taxista en tono detectivesco—. ¿Ve ese hombre de ahí? —Johanna asintió sin gesticular lo más mínimo, aunque una sonrisa asomó en la comisura de sus labios—. No puede verme bajo ningún concepto.

James pulsó el timbre varias veces y esperó. De repente oteó alrededor, como comprobando si estaba solo en la calle, después se subió al muro y miró al otro lado, dentro de la casa. No contento con esa violación de la intimidad y los derechos humanos más elementales, ¡saltó la verja! Al principio me quedé paralizada de pura estupefacción, pero después tuve que usar todo mi poder mental para quedarme quieta y no salir del coche echa una arpía lanzando rayos y truenos por doquier. ¡El muy criminal! Así debió colarse en mi casa la vez que me sorprendió en el jardín.

Movida por un impulso irracional que brotó de mi ser al reparar en que las llaves de la motocicleta estaban puestas, salí del coche. No me preguntéis por qué, queridos, porque ni yo misma lo sé, quizá actué movida por un instinto irrefrenable de justicia, aunque no descartaba que fuera de venganza. El caso es que temblaba de miedo a la par que me sentía más viva que nunca. Corrí hasta el vehículo y, al intentar arrancar las llaves del contacto, se me cayeron al suelo. Aquel sonido se me antojó tan escandaloso que pensé que James lo habría escuchado con claridad.

Neurasténicamente vuestra,
Pamela

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Diamantes... 4

  1. Escrito por Anonymous Anónimo

    sábado, febrero 27, 2010 12:34:00 a. m.

    Orujo de hiervas

    Yo le paso con el taxi por encima a la jodia moto, sera gorrino, un perro de verdad necesitas tu y no tanto señoritingo barato que se desmontan como señoritas cuando los dejan o les ponen los puntos sobre las ies como ese pinpoyo de chofer que tienes. Un tractor amarillo como el de la cancion y te cargas la amoto con llaves o sin llabes (lo pongo de las dos formas porque no me acuerdo como se escribe yabe, asin por si las moscas).

     
  1. Escrito por Anonymous Pamela

    lunes, marzo 01, 2010 2:36:00 p. m.

    Querido Orujo,

    Me da la impresión de que no te iría mal una sesión relajante en un centro de belleza. Ya sabes, una larga sesión en un baño de algas o de chocolate. Percibo estrés en ti, y eso no es nada bueno para la salud. Y no lo digo yo, sino mi psicoanalista.

    Siempre tuya,
    Pamela

     
  1. Escrito por Blogger CoRaLiE

    martes, marzo 09, 2010 2:53:00 a. m.

    Jaja, disculpa, Pam, pero he imaginado tu cara cuando todo esto sucedió. De verdad, no te ofendas, pero, exceptuando eso (no hay palabras para llamarlo) que hizo James, lo demás me suena a algo de lo q en algún tiempo recordarás y te reíras.
    Por cierto, ya extrañaba a Christopher, pero con semejantes palabras de su reaparición creo q ya no lo extraño tanto.

     
  1. Escrito por Anonymous Pamela

    martes, marzo 09, 2010 10:23:00 a. m.

    Querida Coralie,

    Puede que tengas razón, aunque eso el tiempo lo dirá, no me cabe la más mínima duda.

    No juzgues mal a Christopher, querida, estoy segura de que todo esto tendrá una explicación perfectamente plausible y que el martini volverá a su cauce, dónde siempre debió estar.

    Siempre tuya,
    Pamela

     

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